viernes 12 de junio de 2009
Relato 47: Fuera de sospecha
[CumbresBlogrrascosas]
Abrió los ojos y los volvió a cerrar de inmediato, cegado por un sol abrasador. Intentó moverse, pero un agudo dolor en la pierna derecha le hizo desistir del intento. En realidad, le dolía todo el cuerpo, y sentía una sed terrible. Volvió a abrir los ojos, ésta vez con cuidado y haciendo pantalla con la mano, no viendo más que el cielo, un intenso cielo de un intenso azul, ya que estaba tendido, o mejor dicho, tirado, boca arriba. Fue incorporándose poco a poco, desoyendo las protestas de sus doloridos huesos, hasta quedar sentado en el asfalto.
Se observó la ropa rasgada y manchada de sangre, barro y otras sustancias inidentificables, y escrutó las heridas con costrones ya casi secos que se entreveían a través de las maltrechas prendas con las que a duras penas iba cubierto. Después miró a su alrededor y no vio más que desierto y una larga carretera que iba de un horizonte al otro sin que en su trazado se dibujase una sola curva, como en las road movies norteamericanas.
Al final de la carretera se veía la nube de polvo que iba levantando un coche que se alejaba a toda velocidad, no sabía muy bien en qué dirección, nunca había sido boy scout.
¡Dios!, daría lo que fuera por un trago de agua.
[Josefina Fuensanta]
Conocía muy bien desgraciadamente el coche. Intente llegar a un teléfono para telefonear al 016, solo el 016, pero estaba muy maltrecho y me dolía mucho la pierna, pedí socorro, pero nadie me oía en aquel descampado.
Sus oídos sonaban con unos sonidos estridentes y al fin perdió el conocimiento.
Cuando desperté estaba en una sala solo, y tendido sobre una cama, mil aparatos me tenían aprisionado, el silencio lo inundaba todo, pensé que estaba muerto y que los demonios me tenían prisionero, una voz humana, dulce y agradable me hablo:
-¿Como esta?, ¿que le ha pasado?, La policía quiere hablar con usted.
-Solo pude murmurar
-016, llame al 016
Y me desmaye.
[Maria Jose Alfonso]
- Jonás Luke? Agente Perpiña, de la brigada criminal. Recuerda algo de lo que le ocurrió. ¿Sabe quién le dejó en ese descampado?
- No, sólo sé que cuando salí de trabajar, camino del parking donde tenía aparcado mi coche, alguien me atacó, sentí un fuerte golpe en el cabeza y ya no sé más.
- ¿Sospecha de alguien que quisiera hacerle daño?
- No, soy simplemente un empleado de banca, sin enemigos conocidos y una vida muy normal, casi aburrida. Realmente, no tengo ni idea.
- Hemos localizado a su esposa, de un momento a otro llegará. No se preocupe de nada. Si recuerda algo más, avísenos por favor.
Dos minutos más tarde llegaba una mujer, con aire divertido.
- Hola, ¡cielo! ¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!
¿Qué tal te encuentras? ¿Te ha gustado mi regalo?
Algo confundido, le respondí: ¿De qué regalo me hablas? ¿No ves cómo estoy?, ¿No te han contado lo que me ha ocurrido?
- ¡No hace falta cielo! Lo sé todo, lo preparé para ti. Siempre habías dicho que deseabas que tu 50 cumpleaños, fuera muy, muy especial. Deseabas no olvidarlo nunca y poder contarles a tus nietos miles de aventuras y anécdotas. Nuestra hija parirá en septiembre. Creo que ha llegado el momento de que vivas emociones más fuertes que discutir en un atasco, o lograr desbloquear tu ordenador. He decidido que a partir de hoy de daré una vida interesante y llena de aventuras. ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
Abrió los ojos y los volvió a cerrar de inmediato, cegado por un sol abrasador. Intentó moverse, pero un agudo dolor en la pierna derecha le hizo desistir del intento. En realidad, le dolía todo el cuerpo, y sentía una sed terrible. Volvió a abrir los ojos, ésta vez con cuidado y haciendo pantalla con la mano, no viendo más que el cielo, un intenso cielo de un intenso azul, ya que estaba tendido, o mejor dicho, tirado, boca arriba. Fue incorporándose poco a poco, desoyendo las protestas de sus doloridos huesos, hasta quedar sentado en el asfalto.
Se observó la ropa rasgada y manchada de sangre, barro y otras sustancias inidentificables, y escrutó las heridas con costrones ya casi secos que se entreveían a través de las maltrechas prendas con las que a duras penas iba cubierto. Después miró a su alrededor y no vio más que desierto y una larga carretera que iba de un horizonte al otro sin que en su trazado se dibujase una sola curva, como en las road movies norteamericanas.
Al final de la carretera se veía la nube de polvo que iba levantando un coche que se alejaba a toda velocidad, no sabía muy bien en qué dirección, nunca había sido boy scout.
¡Dios!, daría lo que fuera por un trago de agua.
[Josefina Fuensanta]
Conocía muy bien desgraciadamente el coche. Intente llegar a un teléfono para telefonear al 016, solo el 016, pero estaba muy maltrecho y me dolía mucho la pierna, pedí socorro, pero nadie me oía en aquel descampado.
Sus oídos sonaban con unos sonidos estridentes y al fin perdió el conocimiento.
Cuando desperté estaba en una sala solo, y tendido sobre una cama, mil aparatos me tenían aprisionado, el silencio lo inundaba todo, pensé que estaba muerto y que los demonios me tenían prisionero, una voz humana, dulce y agradable me hablo:
-¿Como esta?, ¿que le ha pasado?, La policía quiere hablar con usted.
-Solo pude murmurar
-016, llame al 016
Y me desmaye.
[Maria Jose Alfonso]
- Jonás Luke? Agente Perpiña, de la brigada criminal. Recuerda algo de lo que le ocurrió. ¿Sabe quién le dejó en ese descampado?
- No, sólo sé que cuando salí de trabajar, camino del parking donde tenía aparcado mi coche, alguien me atacó, sentí un fuerte golpe en el cabeza y ya no sé más.
- ¿Sospecha de alguien que quisiera hacerle daño?
- No, soy simplemente un empleado de banca, sin enemigos conocidos y una vida muy normal, casi aburrida. Realmente, no tengo ni idea.
- Hemos localizado a su esposa, de un momento a otro llegará. No se preocupe de nada. Si recuerda algo más, avísenos por favor.
Dos minutos más tarde llegaba una mujer, con aire divertido.
- Hola, ¡cielo! ¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!
¿Qué tal te encuentras? ¿Te ha gustado mi regalo?
Algo confundido, le respondí: ¿De qué regalo me hablas? ¿No ves cómo estoy?, ¿No te han contado lo que me ha ocurrido?
- ¡No hace falta cielo! Lo sé todo, lo preparé para ti. Siempre habías dicho que deseabas que tu 50 cumpleaños, fuera muy, muy especial. Deseabas no olvidarlo nunca y poder contarles a tus nietos miles de aventuras y anécdotas. Nuestra hija parirá en septiembre. Creo que ha llegado el momento de que vivas emociones más fuertes que discutir en un atasco, o lograr desbloquear tu ordenador. He decidido que a partir de hoy de daré una vida interesante y llena de aventuras. ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
| Vota por el mejor |











